El otoño es una temporada de transición. Las temperaturas bajan, los días se acortan y nuestro cuerpo lo siente. A veces sin notarlo, podemos experimentar más cansancio, piel reseca, bajones emocionales o defensas más bajas. Por eso, este es el momento perfecto para reforzar nuestra salud con pequeños gestos diarios.
En esta edición te traemos algunas recomendaciones clave:
1. Fortalece tu sistema inmune
Con el descenso de la temperatura, aumentan los resfriados y otras infecciones respiratorias.
Incluye en tu dieta:
- Alimentos ricos en vitamina C (naranjas, kiwi, pimiento rojo, fresas)
- Miel y jengibre en infusiones
- Cúrcuma (antiinflamatoria y estimulante inmunitario)
- Sopas caseras con vegetales, ajo y cebolla
2. Hidrata tu piel y tu cuerpo
El aire más seco puede resecar la piel y los labios. Bebe suficiente agua, aunque no tengas sed, y usa cremas hidratantes con ingredientes naturales como avena o aloe vera.
3. Aprovecha cada rayo de sol
El otoño nos da menos horas de luz, y eso puede afectar nuestro estado de ánimo. Sal y camina durante el día, abre las cortinas, haz pausas al aire libre… todo cuenta para que tu cuerpo produzca suficiente vitamina D y serotonina.
4. Respeta tus ritmos
Tu cuerpo puede pedirte más descanso. Acuéstate un poco más temprano, crea rutinas que te den paz y practica la gratitud como una forma de reconectar con tu bienestar emocional.
5. Ventila tu casa y purifica el aire
Aunque haga frío, ventila tu casa al menos 10 minutos al día. También puedes usar aceites esenciales como eucalipto o lavanda para limpiar el ambiente y favorecer la respiración.
Cuidarnos no es complicarnos, es aprender a escuchar lo que nuestro cuerpo necesita en cada estación. Este otoño, que tu prioridad seas tú.